En la localidad española de Atapuerca (Burgos) se encuentra un
yacimiento arque
ológico que ha sido clave para conocer los antepasados
del hombre y entender la evolución de nuestra especie. Entender nuestros
orígenes sin mirar a Atapuerca sería imposible
Ha sido declarado Espacio de Interés Natural, Bien de Interés Cultural y Patrimonio de la Humanidad
como consecuencia de los excepcionales hallazgos arqueológicos y
paleontológicos que alberga en su interior, entre los cuales destacan
los testimonios fósiles de, al menos, cuatro especies distintas de
homínidos: Homo sp. de la Sima del Elefante, Homo antecessor, Homo heidelbergensis y Homo sapiens.
Por un lado, algunos hallazgos son de hace 800 000 años, e incluso
hasta 1,2 millones de años. Esto cambió nuestras teorías sobre quién fue
el primer poblador de Europa y cuándo la ocupó, de dónde procedía y
cuáles eran sus características. Por otra parte, algunos restos destacan
por formar un colectivo, es decir, no procedían de individuos aislados.
Esto da a los científicos la oportunidad de reconstruir la vida de un
grupo de homínidos, de más de 30 hace 300 000 años.
Los hallazgos de Atapuerca, en definitiva, nos muestran, paso a paso, una gran parte de nuestra evolución.

