En junio de 2000 se publicó el primer borrador de la secuencia del genoma humano. Habían transcurrido, así, 50 años desde que James Watson y Francis Crick propusieran por primera vez la estructura del ADN.
Las peculiares características de esta molécula biológica (ADN) en la que se encuentra la clave del código genético de todo ser vivo, son fundamentales para entender los mecanismos de la repetición y transmisión de la información de una generación a otra, y son la base de la biotecnología y la ingeniería genética.
El desarrollo de la biología molecular ha permitido que se entienda, no solo el fenómeno genético, sino también muchos de los procesos asociados a la salud y a la enfemedad. Pero, sobre todo, las nuevas herramientas biotecnológicas han abierto la puerta a la poisbilididad de la reproducción asistida, a la manipulación genética y al proyecto del Genoma Humano.
Todo lo cual no puede dejar de tener eco en los aspectos éticos y sociales, por lo que ha dado lugar al desarrollo de una nueva disciplina: la bioética.

